Por qué me caso en Francia y no en España

He dudado mucho sobre si escribir esto aquí en el blog, pero al final he decidido hacerlo porque no llego a expresarme adecuadamente delante de ciertas personas y quiero poner mis ideas en orden. Quisiera empezar diciendo que desde el principio sabíamos que sería una decisión complicada porque somos de dos países distintos, con dos culturas diferentes, y de una manera u otra íbamos a defraudar a alguien. Y esa palabra es lo que más me molesta, un día que supuestamente debe ser especial para nosotros tenga que seguir las normas sociales, las tradiciones y los deseos de otras personas por encima de las nuestras.

Con esto no quiero sonar a maleducada, descastada o egoísta, aunque a veces lo sea. Lo único que queríamos hacer era celebrar nuestra boda. Si por mi fuera, ya habríamos ido al ayuntamiento a firmar y habríamos comido con nuestros padres y hermanos. No necesito una celebración con tropecientas personas: familia, amigos y numerosos compromisos sociales de fulano y mengano. Pero a mi francés le hacía ilusión algo así: una ceremonia, un banquete, una fiesta… Aunque la mayoría de la gente solo piensa que es la novia la que sueña con el día de su boda, en nuestro caso no es así. Y no es por eso que la celebramos en Francia, pues la idea que teníamos primero era hacerlo en España.

Una vez elegimos la fecha, miramos todo el papeleo necesario que había que preparar para casarnos en la ciudad en la que viven mis padres. Parecía una locura pero lo íbamos a intentar. Varias visitas a España para pedir papeles, traducir oficialmente todos los documentos franceses, ir varias veces al Registro Civil y al Ayuntamiento… solamente para la parte administrativa. Después de anular nuestros vuelos por mi operación de apendicitis (a precio de oro porque era puente y con escala), estuvimos reflexionando seriamente y nos dimos cuenta de que era un verdadero esfuerzo económico, físico y emocional organizar una boda a distancia.

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Por ello decidimos cambiar la fecha y el lugar, sin saber que esto nos acarrearía más problemas. No por la cuestión administrativa, pues es mucho más fácil hacerlo en Francia, sobre todo teniendo en cuenta que ya preparamos solos el papeleo cuando nos hicimos pareja de hecho hace dos años. El problema principal fue la reacción de gente allegada a mí tras esta decisión.

Llegué a oír comentarios de todo tipo, a veces en tono de broma, a veces con más insistencia… también reproches, acusaciones, indirectas… incluso he tenido a gente que no me ha hablado durante semanas. Esto es lo que no llego a comprender. Quizás reaccionaron así porque el cambio de país significaría que ellos no podrían desplazarse (por la razón que sea, esa no es la cuestión), y les da rabia o pena no poder asistir. O quizás pensaban que lo hacía a posta para no tener muchos invitados y ahorrarme unos euros en el presupuesto. O quizás creyeron que en el fondo odio España y es una especie de venganza a mi cultura. O quizás se imaginan que simplemente quiero hacerme notar y dármelas de especial. O que es una especie de prueba sádica en la que quiero comprobar si la gente que me quiere hará el esfuerzo de venir. El número de hipótesis que he imaginado es inifinito, sin contar las que me han dicho de viva voz.

Pues lo siento mucho, pero no soy tan dramática como creéis. Quizás pensáis que soy egoísta, hipócrita, inmadura, egocéntrica, celosa, presumida, maniática, soberbia… no lo niego, probablemente sea un poco de todo eso. Pero desde que llegué a Francia hace dos años y medio me ha dado tiempo (MUCHO tiempo) a reflexionar sobre lo que soy, lo que he sido y he hecho en mi vida, y sobre todo en lo que quiero ser en el futuro. Y lo que quiero ser por encima de todo es feliz. Para encontrar la felicidad en mi vida necesito equilibrio, para encontrar el equilibrio necesito sencillez.

Para nosotros es importante hacer la celebración en nuestro pueblo francés porque podemos gestionar todo el papeleo en persona, hemos podido visitar las fincas en persona, hablar con los diferentes servicios directamente, elegir nuestra decoración, probar el menú… lo hemos hecho (y lo estamos haciendo) todo juntos, es algo especial para nosotros. Es cierto que mi francés le da mucha más importancia a ese día de la que yo le doy. Lo siento, pero no será el día más feliz de mi vida: será un día muy feliz y especial, pero ya está. Me da igual el coche que me lleve, si el vestido es largo o corto, el color de las servilletas, que la ceremonia parezca sosa, no hacer despedida de soltera ni viaje de novios… Ya he tenido que ceder en varias cosas, no es tan grave, pero me gustaría que ese día fuera a nuestro gusto y que no me traiga más quebraderos de cabeza (ni de corazón) de los que ya me ha traído en este 2016.

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Así que los menos de 5 meses que me quedan, los voy a intentar pasar disfrutando cada paso de la preparación, y sobre todo de ese día. Espero que aquellos que pueden hacer el esfuerzo de venir desde España también lo disfruten porque me hace mucha ilusión y se lo agradezco de corazón. Pero eso no significa que me enfade con los que no pueden venir, ni es algo que reprocharé jamás. Les echaré de menos pero no es el fin del mundo: he vivido con ellos muchos momentos especiales e inolvidables, qué más da cuáles. Esto no significa que no los quiera, porque no es verdad. Todo el que ha recibido una invitación es porque cuenta para mí de alguna manera. Lo que me gustaría es que, si yo realmente cuento para ellos, no me hagan más daño con comentarios innecesarios.

P.D. Conforme llegue el día D me gustaría compartir aquí algunos detalles, como cositas que estoy haciendo yo misma para la decoración, o las invitaciones, porque me gustan mucho y puede que a otros les pueda inspirar (sobre todo las manualidades, tengo algunos tutoriales en preparación).

5 thoughts on “Por qué me caso en Francia y no en España

  1. Enhorabuena por vuestra boda! Ojalá qué te salga todo como quieres!! Mucha suerte! Te comprendo perfectamente! Nosotros (mi pareja y yo) decidimos casarnos como mejor preferíamos, a mi me pasaba como a ti, eso de las grandes celebraciones y banquetes… pues como qué no… Para sorpresa nuestra, y sobre todo mía, mi familia y cercanos se lo tomo fatal…. y al final acabamos casándonos solos, con dos testigos del momento, y después de pasar el find juntos por ahí, volvimos al trabajo… ahora han pasado ya 3 años… y todo ha vuelto a la normalidad,pero el disgusto qué me llevé ante la reacción de la gente… fue monumental..
    Enhorabuena, y casaros como y donde mejor os vaya!! el qué os quiera… acabará entendiendo!

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  2. Me parece estupendo que os caséis en Francia o en Zambia o donde os dé la gana. Vosotros sois libres de decidir como todos los demás han hecho con sus respectivas vidas. Las personas que os queremos lo entendemos. Las circunstancias son así y hay que adaptarse y sobre todo, podamos ir o no finalmente, al final lo importante es que seáis felices hagáis lo que hagais. Y que cada uno es libre de hacer y no hacer en esta vida. Yo me alegro enormemente por ti y por Guillaume y os deseo todo lo mejor. Porque os lo mereceis. Y a lo demas ni caso! Muchos besitos guapa!

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