Al fin: Robinson Crusoe

Una de mis metas (de las que tanto y requetetanto he hablado) era leer entero de una vez por todas el libro de las aventuras de Robinson Crusoe. El libro en cuestión formaba parte de la bliblioteca que con tanto esmero mis padres fueron completando para mí y mi hermana. De esa colección había cuatro libros, entre ellos La Isla del Tesoro de Stevenson, relatos de Sherlock Holmes de Doyle, Viaje al centro de la tierra de Verne, y el susodicho Crusoe de Dafoe. Los tres primeros me los bebí, me encantaron (de hecho el de Sherlock Holmes lo leí en varias ocasiones). Y el dichoso Crusoe se me atragantaba.

Qué pesado el tío. Era un desgraciado antes incluso de dejar su Inglaterra natal, y en las primeras mil quinientas páginas (no exagero) tan solo había tenido una pequeña desventura en el canal de La Mancha. Podría decir que el libro se me hacía más largo que la Biblia pero no, porque la Biblia me la leí una vez enterita y no me pareció tan infumable.

En esta tercera ocasión me dije: LO ACABAS O LO ACABAS. Se supone que es un clásico. Todos los libros de la colección son clásicos antiguos, escritos hace algunos siglos, con un idioma un tanto particular… son lecturas obligadas. Y alguna vez diré a mis hijos: “es que no sabéis nada de literatura, leyendo esos cómics absurdos, esas novelas de adolescentes, con los libros tan bonitos que hay de Vargas Llosa, o cuando me leí La Celestina… eso sí que es literatura”. Solo que eso es lo que me dicen mis padres a mí. Dejemos el tema a un lado y volvamos al desgraciado de Robinson.

Él sabía desde el primer viaje en barco que no estaba hecho para viajar ni para la vida de marinero, pero allá que se embarcó en no sé qué compañía y acabó esclavo en África. Cuando consigue escapar al cabo de los años y empieza a hacer fortuna en Brasil, coge el imbécil y se pone a traficar con esclavos negros y, el karma entra en acción: acaba naufragando en una isla desierta. Allí casi se vuelve completamente loco hasta que consigue salvar a un pobre desgraciado (más aún que él si cabe) que va a ser devorado por una tribu rival caníbal. Ese es el famoso Viernes, al que acaba enseñando la lengua inglesa y la palabra de Dios (porque después de tanta miseria le da por rezar, al Crusoe – a buenas horas…). Al final, como todos sabemos, vuelve a Inglaterra gracias a un barco que llega por razones que no contaré porque no soy de spoilers (aprendí mucho de esto cuando leía Harry Potter).

Qué tiene de interesante: ver la forma de pensar de los colonos blancos de la época. No solo pone a parir a los colonos blancos (y yo flipo porque, sinceramente, no sé cuáles eran peores), sino que, además, defiende claramente la supremacía sobre los salvajes ya sean negros, marrones o rojos, y él mismo se sorprende de ver comportamientos totalmente razonales en ellos (flipo de nuevo). Es de entender que era el pensamiento de la época, pero es crudo. Otra cosa interesante es lo bien que describe todo y, como es una especie de relato en primera persona con fragmentos de su diario personal, es íntimo y sencillo. Cómo descubre cómo hacer las cosas más sencillas del mundo que, allí, se convierten en toda una hazaña. Es la búsqueda de la supervivencia física y espiritual.

Por otra parte, llega a un punto en que es intragable tanta descripción y tanta tontería religiosa, porque empieza a delirar y a hacer conjeturas de lo más extrañas. La parte del final, desde que aparece Viernes, es mucho más dinámica e interesante, con momentos inesperados y un tanto aventureros.

Si sois capaces de leerlo en menos tiempo que yo, os aplaudo. He tardado casi cuatro meses. ;)

3 thoughts on “Al fin: Robinson Crusoe

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s