La residencia en Hong Kong

Mi residencia aquí en Hong Kong pertenece a la universidad. Hay otra un poco más lejos, pero la mía está más cerca del campus, en Hung Hom.

Tiene 21 plantas: planta baja con la recepción, primera planta con la cantina, segunda planta con servicios como gimnasio, sala de ordenadores, mesas de ping pong o la piscina. A partir de la tercera planta se encuentran los diferentes halls, que son como residencias propias dentro del edificio. Cada dos plantas constituyen un hall. El mío se llama Boyan Hall (en las plantas 19 y 20), para los posgraduados y doctorandos.

Sí, vivo en la planta número 20. Paso más tiempo en los ascensores que en mi habitación. Para acceder al edificio tenemos que pasar un control de seguridad por el que pasamos nuestra tarjeta de estudiante.

Cada hall prepara actividades para sus miembros además de las que se organizan a nivel de toda la residencia. Yo todavía no he ido a ninguna porque me coincidían con clases o me parecían un rollo (como la tarde en que quedaron para comer fruta). Fuimos al mercadillo de segunda mano pero solo había libros y todos en chino.

La habitación es compartida con otra persona. La verdad es que es lo suficientemente grande y hay espacio para la ropa y más. El colchón es más bien una colchoneta como las del colegio para hacer gimnasia. Para entrar tenemos una tarjeta como en los hoteles. En la puerta hay una pizarra en la que nosotros hemos puesto un mensaje. También hay para poner una foto y un indicador para decir si estamos dentro o no (pero se nos olvida cambiarlo).

El baño es compartido con otra habitación y eso sí que puede ser un poco problemático. Intentamos no cruzarnos con las chavalas pero hay algunos malentendidos (empezando por la noción de limpieza). Tiene su retrete con una puerta a la que le falta medio metro por abajo, una ducha cuya cortina debe tener un ecosistema propio (yo aún no la he tocado) y un enorme espejo con sus dos lavabos y respectivos estantes.

Las señoras de la limpieza y los de mantenimiento entran cuando les da la gana y sin avisar. Por las noches echamos el pestillo y menos mal. Porque por la mañana (lunes y jueves) nos aporrean porque entran a limpiar (traducción: vaciar las papeleras y guarretear el baño).

En una ocasión, al principio, aporrearon mientras dormíamos y yo me levanté a ver qué pasaba. Me encuentro a tres chinos hablando chino y una de las mujeres entra en mi cuarto con dos sillas de ruedas de plástico, atropellándome a mí y los dos pares de chanclas al lado de las camas. Por lo visto tenían que cambiarnos las sillas que tenemos ahora (que son geniales) por unas de plástico súper feas e incómodas. Tuve que echar a la mujer a gritos de NO porque no me entendía (ni yo a ella).

Al lado de los ascensores, en cada ala, hay un área de reciclaje y basura. Nosotros estamos concienciadas y llevamos nuestro papel, plástico y latas separadas. La gente deja cosas que ya no quiere encima del mueble por si alguien las quiere aprovechar (y nosotros hemos aprovechado más de una, como el cesto para la ropa).

Por lo demás está bien. Solo espero que no me cambien la silla a traición.

[En los links que he puesto podéis ver más información procedente de las páginas oficiales de la residencia.]

5 thoughts on “La residencia en Hong Kong

    1. es que me da un poco de cosa enseñar el baño en el blog, jajaja. la ventana se abre por los laterales, lo del centro es fijo. tenemos mosquiteras en esos dos laterales y, por suerte, una vista que ya quisieran otros (porque ellos ven el hotel de enfrente y yo veo, muy al fondo, montañas!!!).

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s