El antes y el después de una maleta

Cuando me puse a pensar en lo que tenía que meter en una maleta para seis meses de viaje, me daba miedo tener que elegir la ropa. Mi idea fue hacer una lista de cosas neutras, las categorías necesarias dentro de cada estación y según esto, ir eligiendo prendas básicas que pudieran combinarse entre ellas sin demasiada dificultad. Fue un auténtico reto que creo que cumplí satisfactoriamente. Aunque siempre hay alguna cosa que me habría venido bien tener, es difícil elegir 20kg de ropa para seis meses. Resultado: las cosas me cupieron justitas, justitas. Aunque tengo que decir que tengo de todo y no necesito comprarme de nada.

Ropa de verano: camisetas de tirantes y de manga corta. Pantalones cortos, vestidos, pijama ligero, unos piratas, sandalias. Unas chanclas (que se me olvidaron y me las tuve que comprar aquí).

Ropa de entretiempo: rebecas, pantalones largos (vaqueros), camisetas de manga media y larga, faldas. Zapatillas deportivas. Una gabardina.

Ropa de invierno: rebeca gruesa, jerséis, vestido. Botas y calcetines gordos. Un abrigo, una chaqueta elegante. Pañuelos para el cuello.

Más o menos este es el contenido de mi maleta roja y mi maleta de mano, además del ordenador, el disco duro externo (para guardar todas las fotos), algunos bolsos, ropa interior, toallas, sábanas, secador y plancha del pelo, adaptador de enchufe, bolsa de aseo y cosméticos, gel y champú.

Mientras que hacía la lista y la iba rellenando posteriormente a la vez que rellenaba la maleta, me iba haciendo una serie de notas mentales con respecto al hecho siguiente: si cuando voy de viaje una semana, a la vuelta no me caben las cosas, porque seguro que me he comprado algo y no sé ponerlo todo en su sitio… ¿cómo diantres voy a hacerlo después de 6 meses y con la cantidad de tiendas con monadas que veo a diario? (esto último no lo sabía hace un mes, pero me lo imaginaba).

La conclusión es:

– voy a preguntar en Correos Hong Kong (cuando averigüe dónde está) los precios de envíos de paquetes a España para mandar regalos a mi familia.

– voy a darles cosas a mi familia y a mi francés si vienen a visitarme.

– voy a dejar cosas aquí. Esta es la lista de (in)voluntarios:
las sandalias marrones a las que les he gastado la suela, los vaqueros de H&M que me hacen un culo horrible, las toallas y las sábanas (me traje unas viejas a posta), cualquier bote de cosmética inútil que haya comprado, los apuntes de clases, el cojín tan bonito que me he comprado para usar como almohada, un bolso, puede que las chanclas.

…y con esto tendré espacio (espero) para comprarme algo más.

2 thoughts on “El antes y el después de una maleta

  1. jajaja, todo lo que escribes me recuerda a alguien…a mí!! Soy igual cuando hago una maleta tengo que contemplar y prever todos los escenarios posibles para luego prevenir que ropa voy a necesitar, en fin…que al final siempre tengo espacio justito, justito…

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