Ensayo sobre la miopía

Hace casi seis años descubrí que era miope. Supongo que fue algo gradual, hasta que llegó un día en que no podía discernir las letras en la pizarra – y yo no fui nunca de sentarme en las últimas filas. Esto me ocurrió en 2º de Bachillerato.

Al principio fue un poco traumático tener que llevar gafas. Elegí las más discretas posible, finas y delgadas de color morado, que pasaran un poco desapercibidas. La verdad es que me daba muchísima vergüenza, pero las llevaba puestas todo el rato.

Al cabo de un tiempo decidí introducir las lentillas. Así podría salir de paseo sin tener que llevar las gafas. Cuál mi horror cuando, al revisarme la vista unos meses después, descubrí que me habían aumentado las dioptrías. Antes tenía la misma en los dos ojos, y entonces me habían subido ligeramente de manera distinta en cada uno. Tuve que cambiar los cristales de mis gafas y comprarme lentillas con otra graduación. Pensaba que si iba a ese ritmo me quedaría topo en unos años.

Con mis gafas rojas

Durante los siguientes cuatro o cinco años no me ha cambiado. Afortunadamente, en cada nueva revisión, me confirmaban mis dioptrías asimétricas. Antes de ir a Perpiñán me compré dos pares de gafas más modernos, más bonitos y de otros colores (rojo y negro).

Ya no me da vergüenza llevar las gafas. Creo que es algo que modifica tu rostro, obviamente, pero que no lo afea si se llevan las gafas adecuadas. De hecho, el año pasado dejé de llevar lentillas durante un buen tiempo. A menudo voy por la calle sin gafas ni lentillas (salvo cuando tengo que conducir), pero no me cuesta ponerme las lentes para ir a trabajar, estar en casa, salir.

Antes de venir a Francia decidí comprarme pares nuevos de lentillas (las compro desechables de un mes de uso). Al revisarme la vista, me quedo estupefacta al descubrir que, según la oculista (habrá que fiarse), vuelvo a tener la graduación inicial que tenía al principio.

Explicación de la mujer: a veces, por períodos de gran estrés o estudio intenso puede cambiar nuestra graduación y, tras finalizar esa etapa, volver a la original.

Traducción: Durante los cuatro años de la carrera he sido más miope gracias al estrés (agobio, presión, angustia…) provocado por el estudio intenso (extremo, excesivo, extenuante…). Después de licenciarme y pasar unos primeros meses de trauma post-universitario, mis ojos vuelven a la “normalidad”.

El caso es que durante el verano pasado me daban bastantes dolores de cabeza, muy fuertes, que persisten todavía si utilizo durante mucho rato las gafas negras (frecuencia contrastada con las gafas rojas). Puede que este dolor y los mareos se deban a que estoy usando gafas que no son apropiadas.

De todas formas con las lentillas nuevas no veo completamente bien, pues con el ojo izquierdo veo un tanto borroso. Puede que me haya aumentado otra vez por el estrés diario. No lo sé, la verdad. Ahora uso más las gafas que las lentillas. Tendré que esperar a volver a casa e ir al oftalmólogo para aclararme qué está pasando con mis ojos. Todo un dilema a la vista ;)

One thought on “Ensayo sobre la miopía

  1. jaja tus gafas son muy chic irenpower!
    q fuerte lo del estres, no lo sabia.. a mi apenas me ha variado en los ultimos años.. me ha subido un poco na mas :P
    pero es q yo soy miope dsd los 10 xd

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