Los siete nuevos pecados capitales

Soberbia, avaricia, lujuria, envidia, ira, gula y pereza. Estos son los pecados capitales tal y como están perpetuados en el cristianismo desde tiempos inmemoriales. Aunque no se sea creyente, creo que todo el mundo debería considerar estas cualidades negativas como incorrectas e inmorales e intentar ser mejor persona.  Porque el ser humano es imperfecto y erra, y los problemas de la sociedad y la vida derivan de su maldad o bondad. Esta entrada se inspira y basa en un artículo que tuvimos que traducir del francés al español en la carrera, y que he encontrado ordenando mis apuntos. Creo que merece un momento de reflexión, pues el artículo apunta a que los siete pecados que conocemos desde siempre (aunque a veces se nos quede alguno detrás al enumerarlos) están ya obsoletos. Que hoy en día la gente los considera ridículos y pasa de ellos. Que la sociedad ha evolucionado y ha creado sus propios nuevos pecados capitales; es decir, cualidades negativas extendidas en la actualidad y que son, como ya he dicho, incorrectas. Hablemos un poco de ellas.

1. El egoísmo

El gran protagonista de la sociedad del consumismo. La mayoría de las veces hacemos daño a otra gente porque solo pensamos en nosotros mismos. Yo, yo y yo. Si solo pensamos en nuestro beneficio y, quizá extrapolando, de los nuestros, sin pensar en las repercusiones de nuestro bienestar, estaremos haciendo algo que perjudique a los demás. Y lo peor de todo es que muchas veces somos conscientes de ello y no nos importa.

2. La crueldad

Creo que es una de las cualidades humanas más asquerosas. Sí, has leído bien. Los animales no son crueles (o al menos la mayoría). Matan para comer, para proteger su territorio, su manada, su honor… pero no por placer. El hombre disfruta muchas veces del sufrimiento ajeno, y no me refiero a reírnos de alguien que se cae (porque es en un grado ínfimo); sino de encontrar placer en la brutalidad, la tortura, el acoso, la agresión.

3. La cobardía

Por cobardía no se actúa ni se defiende a los débiles. Se tiene miedo al daño, a las repercusiones, al dolor; y por ello no se avanza. La cobardía tiene implícito el egoísmo, pues por pensar en nosotros y nuestro bien, no somos capaces de reaccionar.

4. La mala fe

Justificarse con falsas verdades para que lo que hacemos parezca menos malo. Realmente es no ser responsable, nos mentimos a nosotros y al prójimo y buscamos excusas que parezcan ciertas y buenas para no creer que hemos hecho algo malo. De esto pecamos muchos, de actuar y dar un porqué que calle voces; pero si se piensa detenidamente, no tiene excusa.

5. La suficiencia

Orgullo, soberbia. La suficiencia igual es peor, porque es ser orgulloso pero también presuntuoso, vanidoso. Egocéntrico. Nadie se escapa a este pecado, no hace ninguna distinción alguna. De aquí se derivan grandes defectos como el abuso de poder, el racismo, el sexismo.

6. El fanatismo

Todas estas cualidades son peligrosas en exceso (algunas en pequeñas dosis, o al menos son insoportables). Pero en la actualidad se habla más negativamente del fanatismo, sobre todo religioso, porque da lugar a actos violentos. El fanatismo se basa en el odio y la intolerancia, en conseguir algo que se considera bueno con medios dañinos. Ha existido siempre y seguirá existiendo siempre que la gente no respete a los demás e intente imponer su condición/idea/creencia/etc. sin preguntar ni interesarse por la de los otros.

7. La pasividad

El pecado al que me he referido antes, que va relacionado con los otros. No es como la pereza porque no es física solamente. Es más. Es mental, moral. No tener voluntad. Puede haber pasividad en muchos aspectos. Ser pasivo es dejarse llevar por lo que ocurra sin actuar, ser pasivo ante los sucesos aunque estos nos subyuguen.

Ninguno de ellos, ni los siete pecados capitales cristianos, son deseables. La gente evoluciona pero esos siete primeros siguen, para mí, aún vigentes en la sociedad. No se combaten (cobardía) porque no conviene (pasividad, egoísmo). Actuamos según creemos (mala fe) porque podemos (suficiencia). Dejamos hacer el mal y lo hacemos (crueldad). No somos perfectos pero podemos intentar hacer bien las cosas y luchar por las injusticias. No podemos hacer que todo el mundo cambie, pero podemos intentar cambiar nuestro entorno y a nosotros mismos. Porque yo creo que vale la pena, aunque seamos tan imperfectos, ¿no creéis?

El artículo termina diciendo que estos pecados se han escogido no porque sean los peores, sino porque son los que dan lugar y gobiernan a todos los demás pecados del hombre. Pero se puede hacer más y de ellos encontrar la virtud:

Contra el egoísmo: la generosidad, la justicia, el amor

Contra la crueldad: la dulzura,la compasión

Contra la cobardía: el valor

Contra la mala fe: la buena fe, el amor a la verdad

Contra el fanatismo: la tolerancia

Contra la pasividad: la voluntad (¡que hace falta para cualquier virtud!)

4 thoughts on “Los siete nuevos pecados capitales

  1. Gracias por tu apoyo ^^
    Quería hablar de esto porque al releerlo me hizo pensar a mí también, y aunque no le he dado el enfoque que tenía pensado creo que al menos sirve para reflexionar :)

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  2. Pues creo que soy más pecadora con estos nuevos pecados que con los antiguos… ummm… pero no siempre. Es momentáneo!

    Besitos, Ire. Me gusta tu nuevo blog, es más fácil de leer y seguir que el antiguo ^^*

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