1) La piedra filosofal
No podemos negar que las primeras entregas se caracterizan más por un lenguaje juvenil. Aunque en los siguientes libros la escritura de Rowling se sigue caracterizando por la frescura, vemos que ha evolucionado y que, además, la historia se ha complicado más, haciendo que la literatura sea más elaborada. Harry Potter y la piedra filosofal, por ser el primero de todos, marca un antes y un después tanto en la vida de la autora como en la de la literatura moderna. Quién se podía imaginar que esta primera novela, escrita por una mujer en unas circunstancias tan especiales, podría llegar a convertirse en un fenómeno de masas a escala internacional y hacer a su autora de oro.
¿Por qué engancha tanto? ¿Por qué no se puede soltar el libro hasta el final, queriendo saber qué pasa a continuación? No voy a entrar en muchos detalles ni escribir una tesis doctoral sobre esto, pero os contaré lo que yo he visto y vivido: todo el mundo se identifica con Harry. Sea adulto o niño. Viviendo una vida miserable, sin sus padres, en un contexto horrible con gente que no le quiere ni aprecia. De repente, toda su vida cambia y se convierte en alguien famoso. Le abren un mundo nuevo, lleno de posibilidades en el que comenzar de cero, con cosas tan mágicas como maravillosas, en el que hace amigos de verdad. Hay aventuras, emoción, intriga, drama, amor, humor. Todo bien desarrollado, con un lenguaje cercano pero bien escrito, un puzle en el que van encajando todas las piezas, con personajes que son buenos y malos, con una intriga presente que se va descubriendo poco a poco, junto al lector, hasta llegar a su solución, sea por capítulos o en el clímax final del último libro.
Cuando lees los capítulos en los que Harry es introducido en el mundo mágico, tú sientes lo mismo que él: la sorpresa, la emoción de ver Diagon Alley en todo su esplendor, con la singularidad de los magos y brujas, los animales, las escobas, el banco Gringotts con sus goblins de garras afiladas y orejas puntiagudas. O cuando llegan al castillo de Hogwarts por primera vez, en ese tren rojo de vapor comiendo ranas de chocolate, las barcas que atraviesan el lago y el Gran Comedor, cuyo techo representa fielmente el cielo en ese momento, con velas suspendidas en el aire y largas mesas rebosantes de comida. Es un paraíso. Y tú eres un invitado de honor.
No sé si lo habéis visto así, pero os puedo prometer que la misma emoción que sentí cuando lo leí en mi adolescencia es la que he sentido al releerlo este mismo mes. Esa tensión de saber qué es cada cosa, cómo funciona el espejo de Oesed (o Erised en inglés) y pensar qué te aparecería a ti si te pusieras delante. También cuando al final pasan las pruebas, y tú intentas pensar cómo tienen que hacerlo, y sufres en los partidos de Quidditch porque una Bludger puede darle a alguien en la cabeza o la Snitch se le pasa de largo a Harry.
Esa sensación que te queda al acabar de leer la última página, pensando en qué pasará el próximo año, qué nuevas aventuras se presentarán. Este es el gran libro de presentación, en el que te identificas con una casa de Hogwarts, eliges tus personajes favoritos; en el que descubres la magia de un mundo del que no te quieres ir nunca.
Harry Potter y la piedra filosofal
5. Diagon Alley
Es la primera descripción del mundo mágico y no decepciona. Te quedas embobado imaginando cómo sería de verdad esa calle llena de gente tan estrafalaria, tiendas abarrotadas de objetos tan maravillosos.
4. Quidditch
La presentación del deporte mago estrella. Es fantástico cómo Oliver Wood le explica las relgas a Harry y él las relaciona con deportes Muggle (para que nos nos perdamos).
3. Espejo de Erised (Oesed)
No estoy muy segura de si querría saber lo que me mostraría, pero me encanta la escena en que Harry está embelesado mirándolo y Dumbledore lo sorprende.
2. El tándem gemelos Weasley/Lee Jordan
Son geniales, divertidos y originales. Los partidos de Quidditch me gustan más que nada por sus comentarios y las riñas de la Profesora McGonagall. Y cuando ya van los tres juntos, mejor que mejor.
1. Hogwarts
Daría cualquier cosa porque un sitio existiera de verdad. En mi imaginación el castillo es un auténtico paraíso que guarda tantísimos secretos, historias…
2) La cámara secreta
Cuando JKR escribió el primero de los libros, ya concebía la historia como una “septología”, si se me admite el neologismo. Cada entrega nos mostraría a Harry enfrentándose a una nueva aventura, pero todo dentro de un enorme puzzle en el que se iría avanzando poco a poco. Por eso, cuando salió La cámara secreta (o La cámara de los secretos), pocos se sorprendieron, sobre todo los que había tenido la posibilidad de leer La piedra filosofal.
En esta segunda parte nos vamos a encontrar con Voldemort una vez más, pero será para hacernos comprender un poco más al personaje (aunque los verdaderos orígenes se nos mostrarán más adelante en los sucesivos libros). Aquí ya podemos ver en qué consiste ese enfrentamiento de Slytherin con el resto de las casas, porqué no son los más simpáticos de la escuela y qué ideología se esconde realmente detrás. Los magos de sangre pura se consideran superiores a los mestizos o los de “sangre sucia” (nacidos de familia muggle, sin antecedentes mágicos previos).
Muchas veces se ha considerado que JKR se basó en el nazismo y Hitler para inspirarse de todo este movimiento de Lord Voldemort por la limpieza de la “raza” maga, su superioridad con respecto a las demás criaturas del mundo mágico, etc. La propia autora lo confirmó y dijo que el mundo mágico siempre ha ido a la par del mundo muggle, y que por ello no es de extrañar que haya similitudes históricas. ![]()
Lo que más me gusta de esta entrega es, personalmente, el hecho de que nos muestre cómo pensaba Voldemort (Thomas Riddle) cuando era estudiante de Hogwarts, que muestre a Harry en primera persona lo que (según él) ocurrió cuando la cámara fue abierta por primera vez, que nos cuenten qué le pasó a Hagrid para que fuera expulsado de la escuela… y todo esto haciéndonos partícipes de ello en primera persona.
Otro aspecto interesante es que ya se nos empieza a mostrar las similitudes entre Voldemort y Harry, como ser capaces de hablar la lengua de las serpientes (quién no recuerda el incidente con McMillan y los cuchicheos de los alumnos).
En este libro nos presentan a Colin Creevey (creo que estoy escribiendo los nombres como se me antojan, puede que estén mal escritos, disculpadme), unos de mis secundarios preferidos. Otros de mis personajes favoritos que nos presentan aquí es el profesor Lockhart, engreído e ignorante que no sabe más que meter la pata. O la pobre Myrtle que nos desvela su verdadero final y ayuda a descubrir la entrada a la cámara.
Este libro está lleno de momentos emocionantes. Cuando Harry escucha la voz y no sabe de dónde proviene, y todos lo consideran el culpable de las “muertes” por poder hablar con las serpientes. O los partidos de Quidditch en los que Harry arriesga su vida más de una vez y Lockhart le fastidia el brazo por completo. Y por supuesto, la guinda del final cuando Fawkes acude a su rescate en la gran batalla contra el basilisco. Como he dicho, lleno de emociones.
Harry Potter y la Cámara Secreta
5. Fawkes
El fénix es un protagonista importante en este libro, pero lo que más me gusta es cuando Harry lo ve morir en el despacho de Dumbledore y cuando este llega, intenta disculparse.
4. Ford Anglia
La carrera desde Londres detrás del Expresso de Hogwarts es todo un hito en la saga, sobre todo cuando al llegar a la escuela el Sauce Boxeador les mete un palizón de aúpa. Pero lo que más gracia me hace es cuando el coche, con vida propia, les salva de las arañas gigantes. Un puntazo.
3. Día de la Muerte de Nick Casi Decapitado
Me da mucha pena Nick, no lo aceptan en el club de los decapitados, se mofan de él en el quinto centenario de su muerte y, encima, está muerto. Pero es curioso asistir como espectador a esa fiesta tan lúgubre.
2. Moaning Myrtle
Myrtle es todo un personaje. Lo mejor es que se enamora de Harry. La pobre.
1. Gilderoy Lockhart
Mi favorito de todos los profesores de Defensa contra las artes oscuras. ¿Por qué? Porque es el que menos idea tiene y mete la pata todo el tiempo. Esa sonrisa, ese ego, esos cuadros presumidos con los rulos puestos, esos conjuros que nunca le salen del derecho… me mondo de la risa. (Aunque luego me da pena en el quinto libro, ains.)
3) El Prisionero de Azkaban
Lo que más me agradó de este libro es que JKR juega con nosotros desde el principio (aunque eso lo hace en todos los tomos), y nos construimos unas ideas sobre ciertos personajes que siempre se demuestran inciertas al final . O casi siempre.
Me gustaría destacar las principales líneas de acción que estructuran este libro y que son relevantes para la historia, como, por ejemplo, la aparición de Sirius Black o Remus Lupin, las clases de adivinación, el pasadizo secreto desde Hogwarts a Hogsmeade… Estos elementos, y otros menos apreciables a simple vista, serán de vital importancia en los libros sucesivos, como ocurrió con el Shrieking Shack, que nos fue presentado en el libro anterior y en “El prisionero de Azkaban” es un protagonista más.
Todo comienza cuando Harry “mete la pata” con la magia y decide escaparse de casa. Cree que al ser menor, lo van a arrestar. La sorpresa llega cuando no solo no es detenido, sino que acaba en el Autobús Nocturno, que viaja por todo el país recogiendo a magos a una velocidad de escándalo. Además, en Londres, es recibido por el propio Ministro de Magia.
Todos estamos igual de extrañados que Harry, pero ya descubriremos que esto se debe a Sirius Black, un peligroso asesino que se ha escapado de la prisión mágica de alta seguridad, Azkaban. Los guardianes de esta cárcel son los Dementores, unos “entes” sin forma ni cara, ni alma ni voz, que viven de robar los sentimientos alegres de las personas.
Los Dementores han tomado Hogwarts, y hacen el curso un tanto imposible. Harry, Ron y Hermione empiezan a investigar y hacer conjeturas sobre la verdadera historia que se esconde detrás del famoso Sirius, del nuevo profesor Remus Lupin y sus extrañas ausencias, o de la estrafalaria profesora de adivinación Trelawney que augura la muerte a Harry continuamente.
No quiero destrozar el libro a nadie, pero es una lectura verdaderamente intrigante y adictiva, que te va desvelando los misterios poco a poco. Está lleno, por supuesto, de grandes momentos memorables, entre mis favoritos: cuando Hermione le hace el desplante a Trelawney; el libro de Cuidado de Criaturas Mágicas que tiene pelo y muerde a los alumnos; cuando Harry y Hermione intentan ayudar a Buckbeak, el hipogrifo; cuando Neville se enfrenta al boggart y piensa en Snape…
Harry Potter y el Prisionero de Azkaban
5. Buckbeak
El hipogrifo es un animal fantástico de lo más interesante. Se le ha de tratar con respeto o no te tratará como te mereces, ni te dejará volar sobre él. Buckbeak, aunque es un simple animal, tiene una personalidad graciosa y es cariñoso con Harry y, sobre todo Hagrid, que llora ríos por que no lo maten.
4. The Shrieking Shack
(Que alguien me dé el nombre en español, por favor). Esta es la casa abandonada y encantada, supuestamente, que se encuentra en la alta colina entre Hogwarts y Hogsmeade. Es muy importante la escena final que allí acaece, donde descubrimos quién es realmente Lupin, o Sirius, e incluso Scabbers (que no Scrabble, ja).
3. Boggart
Lo bueno del profesor Lupin es que, por fin, van a trabajar la defensa de forma directa. Empezando por seres mágicos como lo es el Boggart, que se transforma en tu mayor miedo para asustarte. La manera de vencerlo es pensando en algo divertido que lo “ridiculice”. El Boggart de Nevilla es Snape… si queréis saber cómo lo vence, leeros el libro ;)
2. TimeTurner/Giratiempo
Este es el único artilugio mágico con el que me querría hacer. Puedes hacer que el tiempo retroceda unas horas, y volver a vivirlas para hacer otra cosa distinta, siempre y cuando evites verte con tu “yo” del pasado (o presente, estas cosas del viaje en el tiempo son complicadas).
1. Marauder’s Map / Mapa de los Merodeadores
Este gran invento de (a ver si me acuerdo bien) Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta es un mapa de Hogwarts AL COMPLETO, con pasadizos secretos y salas desconocidas, en el que se ven, a tiempo real, las personas que hay y sus movimientos. El verdadero compañero para el “aventurero” de turno, como Fred y George.
4) El cáliz de fuego
Este ha sido y creo que seguirá siendo mi libro favorito de toda la saga. ¿Por qué? Os lo voy a intentar explicar, aunque es un poco complicado. Tened en cuenta que en esta entrega ocurren muchísimas cosas y todas en el que empezó a ser el primer libro gordo (aunque fue superado por el quinto y el sexto con creces).
Lo que más me gusta es, sobre todo, el principio del libro y la parte de mitad de curso. No me agrada para nada la parte final, incluso de me dio miedo la primera vez que lo leí, y si lo habéis hecho vosotros también, lo entenderéis.
Al principio estamos de nuevo en Surrey y Harry va a ir a pasar el final del verano con los Weasley. Es increíble cómo los magos/brujas no pueden pasar desapercibidos en el mundo normal y lo cómico que resultan sus comportamientos (lógicos para ellos pero totalmente absurdos). Me da realmente lástima la manera en que Arthur Weasley intenta disculparse con los Dudley, pero si encima añadimos estos personajes que son lo más extremo de lo soso… la escena de la chimenea no tiene desperdicio.
Otro de los capítulos estrellas que me encanta leer (a veces de manera suelta, para acodarme) es el del partido de Quidditch. Por una razón o por otra, acaban yendo a la final de la copa del mundo, y encima ¡en el palco nada menos! El capítulo entero es en sí una delicia al mostrarnos lo que serían comportamientos típicos de los magos y brujas en un entorno tan festivo como un acontecimiento deportivo. Me gusta que describa las absurdeces de las tiendas de campañas cubiertas de tréboles o la ropa que llevan para parecer Muggles. Me gusta cómo se desmelenan y presumen de medios en el partido, con los Leprechauns y las Veelas. Me gusta cómo te describen ese partido de forma tan violenta pero divertida (un deporte que no llego a imaginarme todavía).
Cuando Harry llega a Hogwarts tiene una nueva sorpresa: el Torneo de los Tres Magos, disputados entre tres escuelas de magia de Europa, tendrá lugar en la escuela este año. Y cómo no, Harry acaba involucrado. Es fascinante la manera en que JKR se inventa las pruebas del torneo y el proceso de los participantes para averiguar cómo superarlas. La inclusión de varios profesores y personajes secundarios en esta evolución la hace aún más entretenida, con la gran sorpresa final que siempre nos llegará, desvelándonos la verdadera identidad o intenciones de algunos de ellos.
Lo que me gusta poco, porque es una escena bastante fuerte y con claras referencias al Holocausto, es la parte final. Todos saben que Lord Voldemort ha ido recuperando poder y que va a volver a las andadas (si esa palabra es suficiente). Pero el ambiente de odio y asco que se crea en su presencia es suficiente para ponerle los pelos de punta a cualquiera. Vuelven los Mortífagos y muere gente. Es desagradable y nos prepara para lo que va a llegar a partir de ahora: ¿un nuevo reino del terror?
Quizá lo peor es que el Ministerio lo niega y se opone drásticamente a Dumbledore, tildándolo de mentiroso. Poco ayudará que la mezquina y mentirosa Rita Skeeter (periodista de pacotilla del periódico mágico) se invente más de un rumor y exagere los datos sobre Harry, haciéndolo quedar de imbécil, egocéntrico, déspota… y un etc. que tendréis que leer en el libro.
Harry Potter y el Cáliz de Fuego
5. Omniculares
Los prismáticos con los que Harry y sus amigos van a poder ver (en condiciones) el partido de Quidditch en la final de la Copa del Mundo. El partido final es muy emocionante, y los omniculares me parecen de lo más divertido, ya que sustituye a las repeticiones que hacen en la televisión y te explica hasta el tipo de estrategia o maniobra que realizan. El problema es que el Quidditch va a una velocidad tan vertiginosa que no se perciben todos los movimientos y te puedes perder.
4. Ojoloco Moody
Una lástima que, hasta el final del libro, no se descubra la verdad sobre este personaje. Pero la primera vez que lo leí me daba una sensación extraña entre repulsión y simpatía. Me hace mucha gracia cómo (hipócritamente) siempre les está advirtiendo a los alumnos con su “Constant vigilance!”, haciendo que más de una vez se lleven un buen susto.
3. Las sirenas
Si siempre has tenido una idea predeterminada sobre seres mágicos, en el mundo de cada escritor te vas a dar cuenta de que no tienen nada que ver. Aquí, las hermosas sirenas de cantos preciosos que arrastran a los marineros a morir ahogados son como anfibios verdes y repugnantes, con el pelo mohoso. Así me las imagino yo. Dan mucho miedito.
2. Baúl de los siete candados
Para no destrozar el libro a quien no lo haya leído, no diré lo que había dentro
Pero desde el principio intriga bastante el baúl siniestro y oscuro, que hace ruido y se mueve, que tiene nada menos que siete cerraduras.
1. Pensadero
Un objeto maravilloso al que me encantaría echarle el guante: es una vasija donde vas metiendo pensamientos y recuerdos que te van “sobrando” u ocupando espacio en la cabeza. Para olvidarse de problemas, no tienes más que extraerlos con tu varita, en forma de hilos de humo plateado, e introducirlo en el Pensadero (Pensieve). Cuando quieras recordar algo, podrás entrar en el recuerdo de manera tan viva como jamás te hayas imaginado.
5) La Orden del Fénix
Llega el quinto año de Harry en Hogwarts y el verano no podría haber sido peor: encerrado en Privet Drive sin noticias del mundo mágico ni de Lord Voldemort, atacado por Dementores y con un juicio pendiente en el Ministerio de Magia… Cuando llega a la escuela, aún no sabe que lo peor está por llegar. El Ministerio sigue negando rotundamente la vuelta de Lord Voldemort y acusa a Harry de mentiroso, mientras que el Profeta se dedica a ridiculizarlo. Hogwarts, además, está a punto de caer en manos de Dolores Umbridge, enchufada de Fudge con unas ideas un tanto retrógadas. Así comienza una “inquisición” en la que Harry se ve perseguido y castigado injustamente.
Encima de que mucha gente lo ve como un mentiroso que busca llamar la atención, Harry tiene que sufrir el distanciamiento físico con su padrino Sirius, enclaustrado en la antigua mansión familiar, y la tortura psicológica de soportar a Snape, a quien odia a muerte, durante las lecciones de Oclumancia, el arte de leer o bloquear la mente.
Durante este libro, en más de una ocasión dan ganas de no seguir leyendo. Sientes la impotencia de los alumnos por no poder aprender libremente ni expresar sus ideas sin temor. Las clases de Defensa contra las Artes Oscuras son un muermo porque el Ministerio no quiere que los alumnos se alíen contra ellos.
Harry Ron y Hermione no pueden más que hacer hipótesis sobre lo que la Orden del Fénix, reformada de nuevo, está haciendo para detener a los Mortífagos. Los sueños de Harry serán una trampa que Voldemort utilizará en su provecho. Debido a esto, podremos descubrir más sobre el pasado de Snape, Sirius o James, pero también hará que Harry acabe metiendo a sus amigos en líos.
Tengo que admitir que este es el libro que menos me gusta (y el más gordo de los siete). Dumbledore se comporta como un capullo por no explicarle las cosas a Harry. Harry se cree un héroe y es arrogante – tal y como lo describe el Profeta -, y acaba metiendo la pata del todo. Dolores Umbridge es un grano que me pone de mal con sus ideas racistas y de superioridad del mago. Sin embargo, sigue siendo un pedazo de libro, bien escrito y con un planteamiento genial. Hogwarts sigue siendo un lugar fantástico. Es genial ver cómo Hermione se rebela y propone la creación de un grupo “subversivo”, descubrir a la interesante Luna, el quipo de Quidditch de Gryffindor y todos sus cambios, los gemelos Weasley dando la sorpresa en las escobas, conociendo más de la historia de Hagrid… y seguimos averiguando los planes de Lord Voldemort para derrotar a Harry, a pesar de que nunca llegará a escuchar la profecía que lo condenó a perder sus poderes quince años atrás.
Harry Potter y la Orden del Fénix
5. Grimmauld Place: la mansión de la familia Black está llena de telarañas y más de un secreto después de tantos años vacía. Me resulta tan interesante todo lo que encierra, incluído el elfo doméstico con mala leche…
4. Hermione: en este libro es toda una sorpresa, la vez que más me gusta. Suele ser bastante pesada y preocupona, todo el tiempo estudiando y riñendo a todo el mundo. Aquí sigue más o menos igual, haciendo ropa para los elfos, riñendo a Fred y George… pero se vuelve más rebelde. Ella es la que crea el DA (supongo que son otras letras en español) y la que no deja de chinchar a Umbridge en clase y fuera de ella…
3. Centauros: la descripción que nos hace Rowling sobre estos seres da verdadero miedo y dista mucho de lo que yo tenía en mente. Me dan bastante rabia porque se portan mal con Firenze y luego con Hagrid, pero la escena final del bosque con Umbridge no tiene precio.
2. Oclumancia: las clases de Oclumencia con Snape son un suplicio para Harry, pero son importantes para hacernos entender lo que Voldemort pretende y además nos ofrece la oportunidad de internarnos en el pasado de Snape, aunque esto no tenga mucho sentido hasta el último libro.
1. Fred y George: en este libro están que se salen. No solo ponen de los nervios a Hermione probando sus invenciones con alumnos de primer año, sino que encima se tiran todo el curso haciendo de las suyas y hacen una salida magistral de la escuela como nunca se había visto.
6) El Príncipe Mestizo
Sin tener noticias de Voldemort directamente, Harry sabe que ya está trabajando de nuevo para crear caos y un ejército de fieles seguidores que le ayuden a dominar el mundo mágico. Harry es consciente de todo ello porque la cicatriz de su frente funciona a modo de interconector entre su mente y la de Voldemort, y aún no ha aprendido a cerrar esa conexión a pesar de la insistencia de Dumbledore o Hermione.
Dumbledore ha cambiado de punto de vista y parece que cree que ha llegado la hora de confesar la verdad a Harry (aunque no lo haga completamente). Confía a Harry con algunos de los secretos sobre Voldemort más impactantes y, sobre todo, importantes para poder destruirlo. Entramos en su memoria y en la memoria de otros personajes, que nos dan información sobre cómo era Tom Riddle antes de ser Lord Voldemort. Uno de estos personajes, quizás de los más interesantes, es el “nuevo” profesor de pociones, Horace Slughorn, quien fue profesor en Hogwarts muchísimos años atrás, y que deja así la asignatura de Defensa Contra las Artes Oscuras a Snape.
El profesor Slughorn es un auténtico Slytherin y le gusta codearse con gente importante, famosa, bien relacionada o con grandes dotes mágicas. Por eso forma el “Slug Club”, donde solo los elegidos pueden ir a las fiestas y reuniones especiales. Harry, por supuesto, es la gran joya del grupo por razones evidentes, pero también por su repentino don con las pociones. Esto se debe a las instrucciones del “Príncipe Mestizo”, de quien va a aprender más que pociones. Hermione no está muy contenta con el autodenominado “príncipe” e intenta convencer a Harry de que se deshaga del libro, sin mucho éxito.
El ambiente en la escuela es un poco tenso, y muchos padres deciden llevarse de vuelta a sus hijos, aun sabiendo que Hogwarts es el lugar más seguro del mundo gracias a Dumbledore y los miles de encantamientos protectores que tiene. Además, Harry está convencido de que Malfoy trama algo y está detrás de varios ataques a estudiantes que han ocurrido, y a pesar de la reticencia de Hermione y Ron, él está convencido de que está preparando algo a las órdenes de Voldemort.
Como Dumbledore empieza a confiar en Harry información relevante para acabar con Voldemort, vamos a ver a un director un tanto distinto. Más débil y con más dudas y remordimientos que nunca, más humano. Tan importante considera que Harry aprenda sobre los Horrocruces, claves para la destrucción de Voldemort, que lo invitará a su última gran aventura: visitar la cueva donde Tom Riddle, de pequeño, torturó a unos niños de su orfanato.
Qué peripecias y decepciones no vivirá Harry en esta sexta entrega, donde descubre que no tiene más remedio que enfrentarse a Voldemort porque es su destino, porque nunca dejará de perseguirlo y nunca podrá vivir en paz hasta que se vean las caras. Donde descubre las debilidades de Dumbledore y todo lo que no pudo aprender de él, y cómo se sacrificó para dar otra oportunidad a Harry, a Malfoy, y a toda la comunidad mágica. Donde intenta defender el que considera su verdadero hogar, Hogwarts, y desenmascarar a aquellos que pretenden destruirlo. Incluido el Príncipe Mestizo.
Harry Potter y el misterio del príncipe
5. Los amoríos: en este libro ya empezamos a ver las primeras relaciones amorosas de nuestros protagonistas, los celos, las rupturas… con algunas escenas bastante divertidas, como las de Lavender y Won-Won (Ron-Ron en español, si no me equivoco).
4. Slughorn: el nuevo profesor de pociones es todo un personaje (en todos los sentidos). Nos va a descubrir mucha información de cuando fue profesor en Hogwarts durante la época de Voldemort o de los padres de Harry. Además crea de nuevo el Slug Club, al que solo pueden pertenecer aquellos que proceden de buena familia o que son muy buenos en magia.
3. El libro del Príncipe Mestizo: Harry decide continuar con sus clases de pociones a última hora, y toma prestado un libro de clase mientras se compra el suyo. La gran sorpresa de que el libro está totalmente escrito por un antiguo alumno que se hace llamar el Príncipe Mestizo y cuyas instrucciones son mejores que las del autor original. El problema es que Harry se toma sus indicaciones más allá de lo que debería.
2. Malfoy: Harry se obsesiona con que Malfoy se trae algo entre manos y que es un Mortífago, así que se tira todo el libro intentando perseguirlo, enterarse de lo que realmente está haciendo y convencer a Dumbledore de ello. Malfoy nos deja entrever su verdadero yo y nos hace comprender su situación.
1. El lago: la escena más horrible de todo el libro, justo antes de que comprendamos la verdad sobre el destino de Harry. En el lago donde Voldemort torturó a unos niños del orfanato cuando era pequeño, Harry y Dumbledore intentarán encontrar uno de los Horcruxes (Horrocruces) que Volvemort ha creado, atravesando un lago lleno de Inferi (o cadáveres que se mueve, aún no puedo ni imaginarme qué son).


Es “La casa de los gritos”, la casa más embrujada de Gran Bretaña.
Voy a tener que plantearme releerme la saga en inglés.
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