Estaba yo aburrida no hace mucho (o mejor dicho, demasiado), y me puse a hacer dulces en mi casa para llevar de postre a casa de mi familia. Como tenía queso fresco que había comprado para mis ensaladas, decidí que era mejor una tarta que una ensalada (aunque engorda más, claro). En vez de hacer la tarta grande, cogí mis moldes de madalenas y muffins, dividí la pasta de galleta y la masa, y me encontré con tooooodas estas mini tartas de queso.
Teníamos tanta hambre que no esperamos ni a sacarlos del molde, una vez fresquitos y embadurnados de mermelada de frambuesa natural, nos zampamos unos pocos.
Y estos son lo que llevé de postre a casa de mis tíos, les puse funditas rojas con lunares blancos y preparé esta cajita para que parecieran comprados en la tienda ;) pero estaban mucho más buenos (por favor).
Receta:
500g de queso fresco, 3 cucharadas de harina, 3 huevos, 8 cucharadas de azúcar (yo suelo echar menos, sobre 5 y un poco de azúcar vainillada). Se mezcla, se bate bien, se echa sobre la base de galletas (250g de galletas maría – aquí usé integrales- y mantequilla derretida – hasta que la pasta se queda bien pegada, ni mucha ni poca). Se pone en el horno a temperatura media durante 20 o 30 minutos. También he probado sin galletas (engrasando bien el molde) y están de rechupete igualmente. Todo es ir probando, siempre cambio la receta y pongo menos cantidad de queso o de huevo, o añado un poco de leche para que quede más esponjoso. ;)




